Enfermedades animales: varias especies
Enfermedades de declaración obligatoria

Peste porcina africana (PPA)

Descripción general
La PPA se debe a la infección por el virus de la peste porcina africana (VPPA). El VPPA infecta al cerdo doméstico, el jabalí verrugoso y el potamoquero de río. La transmisión se produce por contacto directo entre animales sanos y enfermos o por contacto indirecto a través de comida infectada, así como a través de portadores biológicos (garrapatas blandas).

La enfermedad es endémica en el hemisferio sur de África, así como en la península ibérica y Cerdeña. También han surgido brotes esporádicos en otros países europeos (Bélgica, en 1985, Holanda en 1986) y fuera de Europa (el Caribe, Brasil).

Síntomas
La PPA cursa con formas agudas, subagudas, muy agudas y crónicas y las tasas de mortalidad varían del 0 al 100 % en función de la virulencia del virus que infecte a los cerdos. La enfermedad aguda se caracteriza por un corto período de incubación de 3 a 7 días, seguida de fiebre alta (hasta 42 °C) y la muerte en los siguientes 5 a 10 días.

Los síntomas clínicos menos variables son pérdida de apetito, depresión y postración. Otros signos incluyen hiperemia de la piel de las orejas, el abdomen y las patas; insuficiencia respiratoria; vómitos; sangrado de la nariz o el recto y, en ocasiones, diarrea. El aborto suele ser el primer síntoma que se detecta en un brote. La enfermedad crónica se caracteriza por emaciación, articulaciones inflamadas y problemas respiratorios. Esta forma de la enfermedad no es habitual en los brotes.

Riesgos para la salud humana
La PPA no parece presentar ningún riesgo zoonótico.

Impacto económico
Los efectos sobre una piara de cerdos pueden variar según la cepa, desde casi un 100 % de mortalidad hasta casos aislados de baja virulencia que pueden ser difíciles de diagnosticar. Cuando surge un brote en cualquier región o país, las implicaciones financieras y físicas pueden ser devastadoras para la industria porcina y las industrias afines.

Durante los brotes en Malta y la República Dominicana, por ejemplo, las piaras de cerdos de estos países se extinguieron completamente.

Los requisitos normativos varían según el país; es posible que los productos no estén disponibles en su área geográfica.

Influenza aviarArriba

Epidemiología
La IA, también conocida como «gripe aviar», es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede infectar a varias especies de aves domésticas (pollos, pavos, codornices, gallinas pintadas, etc.) y aves silvestres (patos). La enfermedad está causada por el virus de la influenza tipo A: un virus ARN monocatenario perteneciente a la familia Orthomyxoviidae. Este virus también se ha aislado en diferentes mamíferos, incluidos humanos y cerdos (el origen de las recombinaciones genéticas entre los virus aviares y humanos).

Síntomas
La gripe aviar puede presentar muchos síntomas en las aves, desde enfermedades leves (con pocos o ningún síntoma clínico) a enfermedades que pueden volverse letales en poco tiempo y conducir a una grave epidemia. La influenza aviar altamente patógena (un virus perteneciente a los subtipos H5, H7 y H9) se caracteriza por síntomas de carácter grave y un rápido deterioro que conduce a la muerte. Por tanto, la tasa de mortalidad puede alcanzar el 100 % en menos de 2 días. Las cepas altamente patógenas pueden provocar graves enfermedades respiratorias en los seres humanos.

Transmisión
La transmisión del virus entre las aves se produce principalmente por contacto directo (a través de las secreciones respiratorias y la materia fecal) pero también puede ser indirecto (a través de alimentos o agua contaminada, excrementos de aves portadoras del virus y materiales contaminados). Varias especies de aves son más resistentes a la infección que otras, como los patos, que pueden infectarse por cepas patógenas que presentan síntomas clínicos imperceptibles. La cepa altamente patógena A/H5N1 muestra síntomas clínicos en aves domésticas (pollos y pavos) y en ciertas aves silvestres. Las infecciones causadas por cepas de virus altamente patógenas son infrecuentes y no deben confundirse con las infecciones causadas por cepas menos patógenas, que también pueden pertenecer a los subtipos H5, H7 y H9.

Los requisitos normativos varían según el país; es posible que los productos no estén disponibles en su área geográfica.

Peste porcina clásica (PPC)Arriba

Descripción general
La PPC se considera la segunda más grave de todas las enfermedades contagiosas de los cerdos y los jabalíes, después de la fiebre aftosa. Constituye una importante amenaza para la producción de ganado porcino, con graves consecuencias socioeconómicas.

La enfermedad se debe a la infección por el virus ARN envuelto del género Pestivirus, de la familia Flaviviridae. La PPC no puede transmitirse a los seres humanos y se manifiesta de diferentes formas según la virulencia del virus causante de la infección y la etapa de desarrollo del animal.

En cualquier caso, es fundamental realizar pruebas de laboratorio (virología y/o serología) para confirmar o descartar la presencia de PPC.

Síntomas
La forma superaguda puede causar la muerte en un plazo de 48 horas sin prácticamente presentar síntomas. Sin embargo, la forma aguda más común tiene una fase inicial que se caracteriza por fiebre alta (hasta los 42 °C) durante la cual el animal se muestra cansado, deja de comer y desarrolla una conjuntivitis con secreción ocular purulenta.

La enfermedad también causa problemas respiratorios y gastrointestinales, alteraciones hematológicas y trastornos neurológicos. El animal muere en un plazo de 5 a 15 días. Algunos de estos síntomas pueden confundirse con los de muchas otras enfermedades porcinas, lo que convierte a la PPC en una enfermedad difícil de diagnosticar.

La forma crónica de la enfermedad es aún más insidiosa porque los síntomas son leves y los animales infectados pueden sobrevivir durante semanas o meses. Por otra parte, la presencia de otras enfermedades o infecciones concurrentes puede complicar el diagnóstico diferencial.

Riesgos para la salud humana
No parece que el virus de la peste porcina clásica (VPPC) presente un riesgo zoonótico.

Impacto económico
La presencia del VPPC en piaras de cerdos puede acarrear graves consecuencias económicas en la industria cárnica como resultado de la muerte generalizada de animales a causa de la enfermedad y de las restricciones comerciales a las exportaciones de carne.

Los requisitos normativos varían según el país; es posible que los productos no estén disponibles en su área geográfica.

Fiebre aftosa (FA)Arriba

Descripción general
La fiebre aftosa es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta a todos los animales de pezuña hendida y está muy extendida por todo el mundo. La FA no puede distinguirse clínicamente de otras enfermedades vesiculares como la enfermedad vesicular porcina (EVP).

El virus es un miembro del género Apthovirus, de la familia Picornaviridae. Existen siete serotipos del virus de la fiebre aftosa: O, A, C, SAT 1, SAT 2, SAT 3 y Asia 1. La infección con cualquiera de los serotipos no confiere inmunidad contra otros serotipos.

De las especies domésticas, las vacas, los cerdos, las ovejas y las cabras son susceptibles a la fiebre aftosa.

Síntomas
Los síntomas clínicos de la fiebre aftosa son la aparición de vesículas (pequeñas ampollas) en las patas, en la cavidad bucal y alrededor de esta, así como en las glándulas mamarias de las hembras. También pueden aparecer vesículas en las fosas nasales y en puntos de presión de las extremidades, especialmente en cerdos.

La transmisión se produce generalmente por contacto entre animales infectados y susceptibles. El virus puede ser expulsado en el aire durante la fase aguda de la infección.

Riesgos para la salud humana
La FA no parece presentar ningún riesgo zoonótico.

Impacto económico
La presencia de fiebre aftosa es una amenaza económica muy importante para el sustento de la industria ganadera debido al sacrificio de rebaños y la restricción de las exportaciones de carne procedente de las zonas afectadas.

Los requisitos normativos varían según el país; es posible que los productos no estén disponibles en su área geográfica.

Enfermedad vesicular porcina (EVP)Arriba

Descripción general
La EVP es una enfermedad muy contagiosa de los cerdos y el virus que la provoca (VEVP) forma parte del género Enterovirus de la familia Picornaviridae. Aunque los síntomas de la enfermedad suelen ser leves, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) la considera una enfermedad de lista A, ya que es clínicamente indistinguible de la fiebre aftosa (FA). Por esta razón, los brotes de la EVP suelen confundirse con la FA hasta que el diagnóstico de laboratorio demuestra lo contrario.

El virus puede propagarse en el medio ambiente a través de las excreciones de la nariz y la boca y también puede encontrarse en las heces.

Síntomas
La EVP se caracteriza por la presencia de vesículas en las bandas coronarias y en los talones de las patas y, ocasionalmente, en los labios, la lengua, el hocico y las tetillas de los animales infectados.

Riesgos para la salud humana
El VEVP no parece presentar ningún riesgo zoonótico.

Impacto económico
Un brote de EVP puede causar un impacto económico considerable en la industria cárnica como resultado de la necesidad de sacrificar las piaras infectadas para eliminar la enfermedad. Es muy probable que se impongan restricciones comerciales temporales sobre las exportaciones de carne.

Los requisitos normativos varían según el país; es posible que los productos no estén disponibles en su área geográfica.

Encefalopatías espongiformes transmisibles (EET)Arriba

Descripción general
Las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) son enfermedades infecciosas del cerebro que afectan a las especies animales bajo diversas formas, como la encefalopatía espongiforme bovina (EEB, que afecta al ganado vacuno), la tembladera (que afecta a cabras y ovejas) y la caquexia crónica (CWD, que afecta a los ciervos). Las causantes de la enfermedad son proteínas priónicas modificadas resistentes a los productos químicos y al calor, muy difíciles de descomponer biológicamente, y que a menudo sobreviven en el suelo durante varios años.

Se han registrado casos de la enfermedad a nivel mundial, con una mayor frecuencia de EEB en Europa y de CWD en América del Norte. Las EET provocan una lenta degeneración del sistema nervioso central que conduce en última instancia a la muerte del animal y, a menudo, transcurre un lapso de tiempo considerable entre la infección del animal y la aparición de los primeros síntomas. Como ejemplo, desde el momento de la infección, es posible que el ganado no muestre ningún síntoma clínico hasta pasados 6 años y, en el caso de las ovejas, estas pueden no mostrar síntomas hasta después de 4 años.

La transmisión de la EEB en el ganado vacuno se produce a través de la ingestión de piensos que contienen huesos y carne contaminados. No parece que la enfermedad se transmita de forma natural entre el ganado, aunque existen evidencias que sugieren que puede haber riesgo de infección por vía materna de terneros nacidos de vacas infectadas. Aunque se desconocen los detalles de la patogénesis, los estudios demuestran que, una vez que el agente se introduce en el animal por exposición oral, este se replica en las placas de Peyer del íleon y migra hasta el sistema nervioso central a través de los nervios periféricos.

Síntomas
Los síntomas clínicos de las EET son a menudo sutiles y pueden incluir nerviosismo, agresividad, cabeza gacha, ataxia, temblores y aumento de la sensibilidad al tacto (hiperestesia). Los animales también se pueden mostrar reacios a ser ordeñados, experimentar pérdida de peso y disminuir la producción de leche.

Riesgos para la salud humana
Los seres humanos pueden desarrollar una forma de EET conocida como variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vECJ) al consumir alimentos que han sido contaminados con EEB. Existen iniciativas en marcha para retirar los tejidos bovinos de alto riesgo de la cadena alimentaria humana y, en el caso de los productos que contienen proteínas bovinas (cosméticos, productos farmacéuticos, etc.), se han instaurado medidas para garantizar que las materias primas proceden de regiones libres de EEB.

Impacto económico
Las EET pueden generar importantes pérdidas económicas, ya sea por el sacrificio de animales relacionados con casos de EEB o de tembladera, la destrucción de los materiales especificados de riesgo (MER) derivados de los rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos) o por el efecto negativo que las restricciones a la exportación en las zonas afectadas pueden producir en la industria cárnica en su conjunto.

Los requisitos normativos varían según el país; es posible que los productos no estén disponibles en su área geográfica.