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La sepsis es una reacción del organismo a una infección que pone en peligro la vida y que se produce cuando la respuesta inmunitaria del organismo a una infección en curso empieza a dañar su propio tejido. A medida que las capacidades naturales del organismo para combatir la infección se intensifican, y liberan una serie de sustancias químicas en el torrente sanguíneo, la inflamación generalizada puede provocar una multitud de problemas. Dichos problemas pueden incluir daños tisulares, fallos orgánicos multisistémicos e incluso la muerte. Se presenta con mayor frecuencia en pacientes que están hospitalizados y puede evolucionar a un shock séptico, que se caracteriza por una caída drástica de la presión arterial. Las poblaciones de pacientes vulnerables, como son los pacientes neonatos, pediátricos y geriátricos, corren un riesgo aún mayor.
Cada año se producen en Estados Unidos aproximadamente 1,7 millones de casos de sepsis en adultos1
Provocan aproximadamente 350.000 muertes al año en EE. UU.1
Aproximadamente 1,7 millones sepsis en adultos
Infecciones en Estados Unidos cada año1
Provocan aproximadamente 350.000 muertes
a año en EE. UU.1
El Quick SOFA o qSOFA es una puntuación clínica a pie de cama que sirve como herramienta de cribado para identificar a los pacientes con probabilidades de desarrollar sepsis. Cuando los pacientes presentan al menos dos de los tres criterios clínicos siguientes, se considera que están en riesgo de sepsis:
La sepsis se trata a menudo con antibióticos, pero este tratamiento conlleva un problema. Dado que la sepsis es una afección bastante repentina y muy grave, los intentos de evitar que el estado del paciente empeore pueden contribuir a un uso excesivo de antibióticos.
Los pacientes sépticos suponen un reto para los médicos, porque es necesario conciliar la urgencia de prescribir antibióticos con el imperativo de evitar un uso imprudente de los mismos.
La procalcitonina (PCT) es un biomarcador utilizado para predecir la probabilidad de que un paciente sufra una infección bacteriana y la gravedad de la misma, facilitando a los médicos una forma de gestionar la exposición a los antibióticos a la vez que se mejora la evolución del paciente. En diversos estudios, se ha demostrado que la terapia antibiótica guiada por la PCT disminuye la duración de la terapia antibiótica de la sepsis,2 reduce los costes de los antibióticos y hace descender la tasa anual de reinfección de la UCI en un 35,1 %.3
La PCT se puede utilizar para evaluar el riesgo de sepsis, tanto durante una determinación inicial como para realizar un seguimiento de los niveles en tendencia.
Intervalo de referencia: En personas aparentemente sanas, las concentraciones plasmáticas de PCT son <0,1 μg/l
Los niveles de PCT inferiores a 0,5 µg no excluyen una infección, ya que las infecciones localizadas (sin signos sistémicos) también pueden presentar estos niveles bajos. Además, si la medición de la PCT se realiza poco después de que se haya iniciado el proceso de infección sistémica (normalmente <6 horas), los valores pueden seguir siendo bajos.
Los intervalos de referencia de la PCT son directrices valiosas para el médico, pero siempre deben interpretarse en el contexto del estado clínico del paciente. El tratamiento con antibióticos debe iniciarse o continuarse por sospecha de infección, especialmente en pacientes de alto riesgo.
* Los valores de PCT pueden ser elevados en ciertas afecciones médicas, independientemente de la presencia (o no) de una infección bacteriana. Las decisiones relativas a la terapia antibiótica NO deben basarse únicamente en las concentraciones de procalcitonina.
Intervalo de referencia: En personas aparentemente sanas, las concentraciones plasmáticas de PCT son <0,1 μg/l
Los niveles de PCT inferiores a 0,5 µg no excluyen una infección, ya que las infecciones localizadas (sin signos sistémicos) también pueden presentar estos niveles bajos. Además, si la medición de la PCT se realiza muy poco después de que se haya iniciado el proceso de infección sistémica (normalmente <6 horas), los valores pueden seguir siendo bajos.
Los intervalos de referencia de la PCT son directrices valiosas para el médico, pero siempre deben interpretarse en el contexto del estado clínico del paciente. El tratamiento con antibióticos debe iniciarse o continuarse por sospecha de infección, especialmente en pacientes de alto riesgo.
* Los valores de PCT pueden ser elevados en ciertas afecciones médicas, independientemente de la presencia (o no) de una infección bacteriana. Las decisiones relativas a la terapia antibiótica NO deben basarse únicamente en las concentraciones de procalcitonina.
En Estados Unidos, se recomienda que los niveles de B·R·A·H·M·S PCT de > 2,0 µg/l estén relacionados con una alta probabilidad de infección bacteriana sistémica con una eventual progresión a sepsis o shock séptico. Un nivel inferior a 0,5 indica una baja probabilidad. Estas recomendaciones son diferentes fuera de Estados Unidos.
En Estados Unidos, se recomienda que los niveles de B·R·A·H·M·S PCT de > 2,0 µg/l estén relacionados con una alta probabilidad de infección bacteriana sistémica con una eventual progresión a sepsis o shock séptico. Un nivel inferior a 0,5 indica una baja probabilidad. Estas recomendaciones son diferentes fuera de Estados Unidos.
Los médicos pueden utilizar las mediciones de PCT seriadas, tomadas durante días consecutivos, para evaluar la respuesta a la terapia antibiótica y determinar el riesgo de mortalidad por cualquier causa en los pacientes ingresados en una UCI. Cuando se controla la infección, la PCT disminuirá rápidamente a diario.4 Si el nivel de PCT no ha disminuido significativamente, se debe volver a valorar al paciente y al enfoque terapéutico con antibióticos.
Una medición de referencia de PCT >2,0 µg/l en el día 0 es un factor de riesgo adicional que debe tenerse en cuenta al evaluar las mediciones de procalcitonina en los días siguientes.5
Los niveles de PCT deben interpretarse siempre en el contexto de los resultados de los laboratorios y de las evaluaciones clínicas:
Los proveedores de atención sanitaria que se atengan a las directrices que rigen el uso sugerido de las pruebas de PCT para determinar si se debe interrumpir la administración de antibióticos y cuándo hacerlo están más preparados para sopesar los riesgos de la interrupción frente a los riesgos del uso excesivo.
Cambios en la concentración
plasmática de la procalcitonina*
Concentración plasmática
actual de la PCT*
Disminución desde el pico
PCT ≥ 80%
y mejora clínica
O
Sepsis < 0.50 µg/L
y mejora clínica
Suspender antibióticos
Se ha demostrado que la terapia respaldada por la PCT reduce la exposición a antibióticos en un 23% en pacientes críticamente enfermos en la unidad de cuidados intensivos7 sin efectos negativos en la mortalidad o la duración de la estancia hospitalaria.6-8
*Los usos clínicos previstos y los valores límite presentados cuentan con la aprobación de los países miembros de la CE, pero podrían diferir en función de la normativa local.
La campaña Surviving Sepsis Campaign (SSC) es una iniciativa global que reúne a organizaciones profesionales con el fin de mejorar el tratamiento de la sepsis y de reducir la alta tasa de mortalidad asociada a esta enfermedad. En las guías de actuación clínica de 2021, esta coalición apuntó que:9
La medición de los niveles de PCT puede utilizarse para reducir la duración de la terapia antibiótica en pacientes con sepsis.9
La OMS reconoce que el diagnóstico in vitro (IVD) son fundamentales para promover la cobertura sanitaria universal, abordar las emergencias sanitarias y fomentar poblaciones más sanas; las tres prioridades estratégicas del Decimotercer Programa General de Trabajo de la OMS, 2019-2023.10
Recomendación: Empleo de la PCT para guiar el tratamiento con antibióticos o su interrupción en casos de sepsis e infección de las vías respiratorias inferiores (solo para uso en centros de atención terciaria y superiores)10
B·R·A·H·M·S PCT™ puede ayudar a la hora de tomar la decisión de suspender la terapia antibiótica en pacientes que se recuperan de una sepsis confirmada o sospechada, porque permite identificar la presencia o ausencia de infección bacteriana con una alta sensibilidad.
Las pruebas de los niveles de procalcitonina al primer signo de sospecha de infección o en situaciones de alto riesgo pueden ayudar a detectar infecciones bacterianas sistémicas de forma precoz, lo que permite un tratamiento más eficaz, mejores resultados y un menor coste global en el tratamiento de la sepsis.
Las pruebas de los niveles de procalcitonina al primer signo de sospecha de infección o en situaciones de alto riesgo pueden ayudar a detectar infecciones bacterianas sistémicas de forma precoz, lo que permite un tratamiento más eficaz, mejores resultados y un menor coste global en el tratamiento de la sepsis.
Evaluar el riesgo en una fase temprana y utilizar la repetición de las pruebas de PCT para controlar la evolución de los valores también puede ayudar a los profesionales sanitarios a determinar cuándo es apropiado interrumpir la terapia antibiótica antes de tiempo. La prevención de la incorrecta administración de terapias antibióticas puede reducir la probabilidad de resistencia a los antibióticos al disminuir la tasa de exposición a los mismos hasta en un 50 %. A su vez, esa reducción en el uso de antibióticos se traduce en mejores resultados a corto y largo plazo para los pacientes y en una disminución de los costes asistenciales.
Las pruebas de PCT también ofrecen beneficios más extensos. Las pruebas de PCT y su posterior seguimiento han demostrado su eficacia a la hora de evaluar el riesgo de mortalidad por cualquier causa entre los pacientes de la UCI.5 En la medida en que los casos de sepsis son más frecuentes entre los pacientes de cuidados intensivos, la implementación de las pruebas de PCT en los hospitales en el caso de los pacientes de la UCI puede conducir a mejores resultados en términos generales.
La adaptación de nuevas pruebas y protocolos de tratamiento puede suponer un reto, pero existen formas de optimizar la implementación de la procalcitonina para ayudar a frenar el uso excesivo de antibióticos y mejorar la evolución de los pacientes.
Un plan de implementación adecuado incluye los siguientes cinco elementos:
Si bien algunas estrategias de implementación difieren en función de la región, la combinación de pacientes y el tipo de centro sanitario, la necesidad de educación sigue siendo constante. La concienciación de las poblaciones de pacientes, los proveedores e incluso las partes interesadas es vital para el éxito del programa a largo plazo. Utilice los principales beneficios de la PCT como piedra angular, haciendo hincapié en el hecho de que la PCT es más segura y más eficaz, lo que se traduce en una reducción del uso de antibióticos, mejores resultados y menores costes.
El uso de las pruebas de PCT en el diagnóstico y tratamiento de la sepsis es cada vez más frecuente. A medida que aumente la concienciación, cabe esperar que un mayor número de hospitales reconozca los amplios beneficios que ofrecen las pruebas de procalcitonina —incluidos una mejor evolución de los pacientes y un menor impacto financiero tanto para el centro como para los pacientes—, lo que fomentará aún más su adopción.
Algunos acontecimientos actuales, como la pandemia de COVID-19, inciden aún más en la necesidad de encontrar soluciones al aumento de la resistencia a los antibióticos. Los estudios que han evaluado el uso de las pruebas de PCT para racionalizar la prescripción de antibióticos en pacientes con casos confirmados o sospechosos de COVID-19 descubrieron que una monitorización adecuada de los niveles de procalcitonina conducía a una reducción del uso de antibióticos, lo que sugiere un futuro más positivo para la optimización del uso de antibióticos.11 La monitorización del nivel de procalcitonina en un paciente séptico puede proporcionar información sobre cuándo suspender los antibióticos de forma segura.
Aplicar la misma lógica al control de la sepsis podría facilitar a los profesionales sanitarios el diagnóstico, el seguimiento y el tratamiento de las infecciones sin prescribir antibióticos en exceso y poner a los pacientes en un riesgo innecesario.
Los profesionales clínicos que deseen implementar las pruebas de PCT en su hospital u otro centro sanitario deben seguir las recomendaciones de implementación para disponer de la máxima garantía de apoyo y lograr los resultados sanitarios y económicos deseados.
Para obtener más información sobre la optimización de las pruebas de procalcitonina o la puesta en marcha de las pruebas de PCT en su hospital, póngase en contacto con el equipo de Thermo Fisher.
La PCT es útil en diversas situaciones clínicas en las que existe la posibilidad de una infección bacteriana sistémica. Entre los posibles usos clínicos de la PCT se incluyen los siguientes:
Las pruebas de procalcitonina son un procedimiento relativamente sencillo que se asemeja a otras extracciones de sangre con fines de análisis de laboratorio. Un profesional sanitario especializado utiliza una pequeña aguja para recoger una muestra de sangre en un tubo de ensayo o un vial. A continuación, esa muestra se envía a un laboratorio para su análisis.
La prueba completa (menos el procesamiento y el trabajo de laboratorio) suele durar menos de cinco minutos y no requiere ninguna preparación especial.
Una prueba de procalcitonina conlleva muy pocos riesgos. Los niveles de riesgo de una prueba de PCT son equiparables a los de otras pruebas que implican extracciones de sangre, con posibles dolores, hematomas, mareos o desmayos, hemorragias, molestias, hinchazón y coágulos sanguíneos. También existe un ligero riesgo de infección.12
Las pruebas de PCT pueden utilizarse para obtener un valor de referencia en situaciones clínicas que indican un riesgo de infección bacteriana sistémica o sepsis. Por lo general, las pruebas se realizan en urgencias o en la UCI cuando se sospecha que un paciente padece sepsis o shock séptico. Las pruebas se pueden repetir en los dos días siguientes para seguir la tendencia de los niveles de PCT.
Si se administran antibióticos, las pruebas de PCT deben repetirse cada 2 o 3 días con el fin de determinar si se recomienda o es apropiado interrumpir los antibióticos de manera temprana.
Los pacientes con riesgo de sepsis que presenten niveles bajos de PCT en la prueba inicial deberán ser evaluados de nuevo en un plazo de 6 a 24 horas.
Unos niveles de PCT ≥ 2,0 µg/l (instrucciones de uso de la IVDR) indican que el paciente tiene una alta probabilidad de infección bacteriana sistémica y un mayor riesgo de que la infección pueda evolucionar a sepsis o shock séptico.
Unos niveles de ≥ 0,5 - < 2,0 µg/L indican que existe un riesgo moderado de infección sistémica o sepsis. Teniendo en cuenta que existen otras afecciones que podrían causar niveles elevados de PCT, los pacientes que se encuentren en esta franja deben ser controlados clínicamente y sometidos a una nueva evaluación con una prueba adicional de PCT en un plazo de 6 a 24 horas.
Cabe señalar que unos niveles de PCT bajos no indican con certeza que no exista la posibilidad de una infección bacteriana. Las evaluaciones de seguimiento y la monitorización clínica también son cruciales en estas situaciones.
La proteína C reactiva (PCR) es un biomarcador inflamatorio similar a la procalcitonina en el sentido de que también puede utilizarse para diagnosticar la sepsis. Se ha demostrado clínicamente que la PCT es más sensible que la PCR (77 % frente a 75 %) y tiene una mayor especificidad (79 % frente a solo 67 %) cuando se utiliza para diferenciar entre sepsis bacteriana y otras respuestas inflamatorias sistémicas no infecciosas.13
Una PCT elevada también se sitúa en niveles detectables en una fase más temprana del proceso de respuesta a la infección, lo que permite un diagnóstico más rápido.
La prueba de PCR puede ser más beneficiosa en aquellos casos en los que se sospeche una infección fúngica o en pacientes con complicaciones renales, en la medida en que los niveles de PCR no se ven influidos por la enfermedad renal o la neutropenia.
La prueba de procalcitonina es un simple análisis de sangre. Un profesional sanitario utiliza una pequeña aguja para extraer una muestra de sangre, que se introduce en un tubo de ensayo o vial y se envía a un laboratorio para su análisis. No se requiere ninguna preparación por parte del paciente.
El laboratorio analiza la procalcitonina y envía los resultados al médico que solicita la prueba. A continuación, esos resultados se interpretan junto con otros datos clinicos y de pruebas para eliminar otras posibles causas de niveles bajos o altos de PCT y establecer un diagnóstico y un tratamiento.