La sepsis es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en los recién nacidos, especialmente en los países de renta media y baja, ya que los sistemas inmunitarios inmaduros de los lactantes los predisponen a un alto riesgo de sepsis.1
Cuando existe sospecha de una infección grave, es esencial un diagnóstico oportuno. La procalcitonina (PCT), un biomarcador de respuesta del anfitrión sensible y específico de la infección bacteriana, puede complementar la evaluación clínica y proporcionar respuestas cuando el tiempo es primordial.2
La sepsis neonatal se clasifica según el momento de la presentación después del nacimiento: sepsis de inicio precoz o sepsis de inicio tardío. La sepsis de inicio precoz es la sepsis a las 72 horas de vida o antes y la sepsis de inicio tardío se describe como la sepsis a las 72 horas de vida o después.3
La sepsis neonatal de inicio precoz (SNIP) se produce cuando los patógenos de la madre se transmiten al feto o al recién nacido antes o durante el parto.
Incluso con guías de actuación clínica para la detección de la colonización del grupo maternal B. Streptococcus (GBS), el GBS sigue siendo el organismo más común que causa la SNIP. Según la mayoría de las directrices de manejo de la SNIP, aproximadamente el 10 % de la población neonatal total está expuesta a antibióticos en los primeros días posnatales con el consiguiente aumento de comorbilidades neonatales y pediátricas. La reducción de antibióticos provisionales en lactantes no infectados es fundamental, ya que el uso excesivo de antibióticos puede llevar a la aparición de flora resistente y a cambios en el microbioma del bebé. Además, separar a los bebés hospitalizados de sus padres puede causar estrés innecesario tanto para el bebé como para los padres.4,5
En los neonatos sanos, las concentraciones plasmáticas de la PCT aumentan gradualmente después del nacimiento, alcanzando valores máximos transcurridas aproximadamente 24 horas de edad y disminuyendo posteriormente a valores normales por debajo de 0,5 μg/l en las 72 horas de edad.7 Debido a la elevación fisiológica de la PCT de los recién nacidos justo después del nacimiento, se aplican valores de referencia de PCT específicos para cada edad.7,8
El tratamiento precoz de la sepsis neonatal es vital para mejorar los resultados de los pacientes. Por esta razón, el tratamiento con antibióticos en recién nacidos con factores de riesgo de infección se inicia poco después del nacimiento, incluso en ausencia de marcadores de infección fiables. Esto resulta en un número considerable de pacientes expuestos a una terapia antibiótica innecesaria.
De hecho, en menos del 0,1 % de los pacientes se encontró sepsis de inicio precoz probada en cultivos. Sin embargo, un porcentaje mucho más alto (entre el 4,0 y el 7,4 %) de recién nacidos prematuros y a término recibe antibióticos intravenosos en los primeros tres días de vida ante la sospecha de sepsis.7 Con dos valores de PCT normales consecutivos, los médicos ahora pueden interrumpir de forma segura el tratamiento con antibióticos para recién nacidos prematuros y a término con una baja probabilidad de infección bacteriana.
Valores de corte de B·R·A·H·M·S™ PCT ajustados por edad en recién nacidos.7
En ensayos controlados aleatorios se ha demostrado que, mediante el uso de una pauta asistida por PCT, la duración del tratamiento con antibióticos podría reducirse significativamente sin que ello repercutiera negativamente en el desenlace del paciente.6,7
* El análisis de regresión multivariante reveló que la duración de la terapia antibiótica y la estancia hospitalaria dependían del grupo de estudio, la categoría de riesgo, la edad gestacional (término o pretérmino tardío) y del centro participante. La duración de la estancia hospitalaria también dependía del peso al nacer.
Ante la sospecha de sepsis de inicio temprano, entre el 4,0 y el 7,4 % de los recién nacidos prematuros y a término reciben antibióticos intravenosos en los primeros tres días de vida en los países de renta alta. Sin embargo, la prevalencia de sepsis de inicio precoz probada mediante cultivo es inferior al 0,1 %, lo que sugiere que el tratamiento con antibióticos es innecesario en muchos casos. El uso innecesario de antibióticos en neonatos tiene efectos considerables a corto plazo, como un aumento de las tasas de ingreso hospitalario, molestias neonatales y parentales, costes médicos y consumo de recursos.8
Además, cada vez es mayor la evidencia que demuestra que el tratamiento con antibióticos en la vida temprana también tiene efectos significativos a largo plazo ya que perturba la flora microbiana que coloniza el neonato. Esta alteración puede asociarse a problemas de salud como eccema, alergias, enfermedades inflamatorias intestinales y obesidad.9
NeoPInS ha sido el ensayo clínico aleatorio, controlado, de intervención y multicéntrico más grande que ha abordado el uso de PCT en relación con la optimización del uso de antibióticos en neonatos. Durante este ensayo clínico, 18 hospitales de Europa y Norteamérica investigaron si la toma de decisiones asistida por PCT podía reducir de forma segura la duración de la terapia antibiótica en recién nacidos con sospecha de sepsis de inicio temprano.
El ensayo incluyó a 1710 lactantes con una edad gestacional de 34 semanas o más que presentaron signos de sepsis de inicio temprano. Los pacientes fueron asignados al azar en una relación de 1:1 con respecto a la atención rutinaria con antibióticos o a un protocolo de toma de decisiones basado en los niveles del biomarcador PCT. Los resultados demuestran que la toma de decisiones asistida por PCT se traduce en una reducción significativa de la duración de la terapia antibiótica empírica (del 15 % para el análisis por intención de tratar al 19 % para el análisis por protocolo). También se redujo la estancia hospitalaria en neonatos prematuros y a término con sospecha de sepsis de inicio temprano.
A lo largo del ensayo, no se registraron muertes asociadas a la sepsis y la tasa de posible reinfección fue similar (menos del 1 %) en ambos grupos de estudio (tratamiento de referencia y protocolo asistido por PCT); clara evidencia de la superioridad de la toma de decisiones asistida por PCT en comparación con el tratamiento de referencia a la hora de reducir la terapia antibiótica en neonatos con sospecha de sepsis de inicio precoz.
Exposición a antibióticos y duración de la estancia
• Con un enfoque asistido por PCT es posible lograr una reducción significativa de la duración de la terapia antibiótica.
• Además, hubo una reducción en la duración de la estancia hospitalaria [vínculo a Impacto económico].6
La sepsis neonatal de inicio tardío (SNIT) generalmente se debe a la transmisión de patógenos del medio ambiente al bebé después del parto, incluso después del contacto con cuidadores o profesionales sanitarios. Un porcentaje de SNIT también puede deberse a una manifestación tardía de una infección transmitida verticalmente. Además, los lactantes que requieren inserción de catéter intravascular u otros procedimientos invasivos que alteran la mucosa corren un mayor riesgo de desarrollar SNIT.3
En un estudio, el uso del nivel de corte de B·R·A·H·M·S PCT de 0,5 μg/l fue valioso para el diagnóstico de SNIT. La sensibilidad de la PCT para este diagnóstico fue del 84,4 %, la especificidad, del 93,9 %, el valor predictivo positivo, del 82,6 %, y el valor predictivo negativo, del 94,6 %.10
Nomograma de Bayes para aplicar tasas de probabilidad positivas y negativas para la PCT.
* Los valores de la PCT pueden ser elevados en ciertas condiciones, independientemente de la presencia (o no) de una infección bacteriana. Las decisiones relativas a la terapia antibiótica NO deben basarse únicamente en las concentraciones de procalcitonina.11