Cuando se utilizan ensayos de procalcitonina (PCT) para respaldar las decisiones clínicas, la velocidad y la exactitud cuentan. Ahí es donde entra en juego la cinética de la PCT: un factor que hace que la PCT sea única en comparación con otros marcadores inflamatorios convencionales. A diferencia de otras pruebas, la PCT proporciona información puntual específica de la infección bacteriana sistémica en relación con su presencia, curso y gravedad.1 Por ejemplo, después de un ataque bacteriano, la citoquina IL-6 aumenta y desciende demasiado rápido, mientras que los niveles de proteína C reactiva (PCR) aumentan mucho más tarde y disminuyen mucho más lentamente que la resolución real del episodio. Por otra parte, la PCT está sujeta a estimulación por otras causas de inflamación en menor grado que otros biomarcadores.2
Las pruebas de PCT seriadas proporcionan información valiosa sobre la respuesta del paciente al tratamiento y al riesgo de desenlace adverso.3
Sujetos sanos/pacientes no infectados: <0,1 µg/l4
Los pacientes con una PCT >2,0 µg/l presentan un alto riesgo de progresión a sepsis o choque séptico.5-7
En presencia de una infección bacteriana, los niveles de PCT empezarán a aumentar en las primeras 3 a 6 horas después de la aparición de la infección. Los niveles seguirán aumentando rápidamente, alcanzando un pico transcurridas de 12 a 24 horas. La vida media de la PCT es de aproximadamente 24 horas.5
La PCT tiene implicaciones pronósticas, con niveles más altos en relación con la gravedad de la infección y niveles rápidamente decrecientes después del tratamiento, lo que indica un pronóstico positivo.3
La evaluación de la tendencia de la PCT a lo largo del tiempo ofrece otra visión clave: los pacientes cuyos niveles de PCT no disminuyen en el tratamiento pueden estar padeciendo fracasos terapéuticos y presentan un mayor riesgo de mortalidad.6
En concreto, se demostró que los niveles de PCT que disminuyen menos del 80 % con respecto al valor de referencia en un plazo de cuatro días están asociados a una mayor tasa de mortalidad a los 28 días por cualquier causa, especialmente cuando la medición de referencia de la PCT es >2,0 µg/l.3
La cinética de la PCT también se traduce en una mayor información en la toma de decisiones sobre la terapia antibiótica. Dado que los niveles de sangre de la PCT se elevan entre 3 y 6 horas después de la infección bacteriana, los niveles reflejan la respuesta del anfitrión y la gravedad de la infección. Una vez que se controla la infección y el paciente responde adecuadamente a los antibióticos, los niveles de PCT disminuyen en un 50 % al día.8
En los pacientes con IVRI, cuando los niveles de PCT han disminuido a <0,25 µg/l, o ≥80 % por debajo del valor máximo, parece aceptable y seguro detener la terapia antibiótica, suponiendo que los pacientes también muestren una respuesta clínica favorable.9,10
Asimismo, en pacientes con sospecha o confirmación de sepsis, cuando los niveles de PCT han disminuido a <0,5 µg/l, o >80 % por debajo del valor máximo, la suspensión de la terapia con antibióticos parece ser segura y aceptable, suponiendo que los pacientes también muestren una respuesta clínica favorable.9,10
Es importante señalar que si los niveles de PCT no disminuyen en más del 80 % en el día 4 de la enfermedad de un paciente, se debe considerar un fracaso terapéutico y se recomienda la reevaluación del paciente.11 El uso de PCT para decidir cuándo detener los antibióticos ha demostrado reducir el uso total de antibióticos y la duración de la terapia antibiótica.12
Si bien se han utilizado otros biomarcadores para definir el uso de antibióticos, mejorar los resultados clínicos y reducir los costes, su impacto ha sido limitado. En cambio, la inclusión de la PCT en la optimización del uso de antimicrobianos ha supuesto un punto de inflexión. No basta con comprender la cinética de la PCT, necesita ver por sí mismo lo que puede hacer la PCT con la administración de antibióticos, sus pacientes y el resultado final.
La terapia antibiótica debe considerarse independientemente del resultado de la PCT si el paciente muestra una de las siguientes condiciones:13
Si se interrumpen los antibióticos, reevalúe al paciente si los síntomas persisten o empeoran y repita la medición de la PCT en un plazo de 6 a 24 horas. Para evaluar el éxito del tratamiento y apoyar la decisión de interrumpir la terapia antibiótica, las pruebas de seguimiento se deben realizar una vez cada 1 a 2 días, según el criterio del médico tras considerar la evolución y el progreso del paciente.13 Tenga en cuenta que los niveles de PCT pueden no estar elevados en pacientes infectados por determinados patógenos atípicos, como Chlamydophila pneumoniae y Mycoplasma pneumoniae.14