Infecciones del lecho quirúrgico

Detección temprana de infecciones bacterianas en el lecho quirúrgico 

A pesar de las precauciones y de los protocolos establecidos para prevenir infecciones, cada año se producen millones de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS).1 Las infecciones del lecho quirúrgico (ILQ) son el tipo de IAAS más estudiado y frecuente en los países de renta baja y media y el segundo tipo de IAAS más frecuente en Europa y Estados Unidos.2 

Entre los factores que contribuyen al riesgo de ILQ se incluyen: 3

  • Tipo de cirugía (por ejemplo, emergente, electiva, trasplante, lecho quirúrgico)
  • Características microbianas, como el grado de contaminación y virulencia
  • Características del paciente (por ejemplo, estado inmunitario y presencia de comorbilidades como la diabetes)
  • Incidentes durante la cirugía, como la introducción de material extraño o daño tisular
  • Rigurosidad de las normas de higiene aplicadas

Las infecciones del lecho quirúrgico aumentan el riesgo de mortalidad hasta 11 veces y llevan a una estancia más larga en el hospital y a un aumento de los costes.3

Cómo identificar las infecciones del lecho quirúrgico antes de la aparición de signos clínicos evidentes

La alta especificidad del biomarcador procalcitonina (PCT) permite la identificación temprana de infecciones bacterianas, lo que ayuda a los médicos a emitir diagnósticos tempranos en pacientes quirúrgicos. Además, el rápido aumento de la PCT en respuesta a la infección, en muchos casos antes de que un paciente infectado presente síntomas, puede reducir aún más el tiempo de diagnóstico a la vez que minimiza la gravedad de la infección.4

Independientemente de un proceso infeccioso, los niveles de PCT pueden elevarse poco después de un traumatismo múltiple o de una cirugía mayor. En estos casos, el retorno a los valores de referencia suele ser rápido, lo que significa que un segundo aumento de la PCT puede interpretarse como el desarrollo de un episodio de sepsis.6

El tratamiento inmediato de pacientes con niveles elevados de PCT, antes de que se manifieste la presencia de signos clínicos de infección, resulta en:4

  • Menos complicaciones sistémicas de la infección (p = 0,001)
  • Menor incidencia de sepsis (p = 0,007)
  • Tendencia a una menor duración del tratamiento con antibióticos (5,5 frente a 9 días)
  • Tendencia a una menor duración de la estancia hospitalaria (18 frente a 30 días)

Presentación de la PCT en pacientes tras cirugía aórtica importante5

PCT en pacientes tras cirugía aórtica mayor con infección (n = 67) y sin infección (n = 209) durante los días previos y posteriores a la cirugía.5

 


 

La PCT reduce la terapia antibiótica, los costes y la duración de la estancia

En un estudio, la terapia antibiótica asistida mediante B·R·A·H·M·S PCT en 205 pacientes después de una cirugía de corazón abierto redujo la prescripción de antibióticos en un 60 %, así como el coste de los antibióticos por paciente.12 Y, en otro estudio, la terapia antibiótica basada en la PCT redujo significativamente el número de días de uso de antibióticos, así como la duración de la estancia en la UCI.13

Prescripción de antibióticos (%) en pacientes después de una cirugía de corazón abierto con tratamiento convencional o con tratamiento guiado por PCT, además de los síntomas clínicos.12 

La estancia en la UCI para pacientes quirúrgicos se redujo en un 12 % y la terapia antibiótica se redujo en un 25 %.13 


La PCT es superior a la proteína C reactiva en términos de identificación de infecciones bacterianas del lecho quirúrgico

Al evaluar a un paciente para determinar una infección en el lecho quirúrgico, la PCT identifica las infecciones postoperatorias de forma más fiable que otros biomarcadores, como la proteína C reactiva (PCR). Esto se debe a que el aumento de los niveles de la PCT tiene una mayor especificidad para la infección bacteriana y se ve menos afectado por la inflamación asociada al traumatismo o a la cirugía sin infección.7


Identificación de complicaciones infecciosas en pacientes trasplantados con alta especificidad 

Los principales eventos posoperatorios que ponen en peligro un buen desenlace de un trasplante son los rechazos y las infecciones agudas. La mayoría de los mediadores de los episodios inflamatorios no solo indican reacciones inmunológicas, sino también infecciones. Sin embargo, puede ser difícil distinguir entre una inflamación infecciosa y una no infecciosa.

Después del trasplante, las complicaciones infecciosas aumentan significativamente los valores de la PCT, mientras que, en los casos sin complicaciones y rechazos solo hay un ligero aumento inespecífico de la PCT, en función del tipo y la extensión de la intervención. Como norma general, estos aumentos inespecíficos de la PCT alcanzan su máximo uno o dos días después de la cirugía y luego vuelven a la normalidad.8

El uso de preparaciones de globulina antilinfocitaria/timocitaria (o anti-CD3) para el tratamiento del rechazo agudo después del trasplante de riñón, corazón e hígado puede inducir la liberación de PCT durante un breve periodo de tiempo.14

Una infección, pero no el rechazo, provoca un aumento temprano y espectacular de la PCT y permite la identificación de complicaciones infecciosas en comparación con la PCR, que resultó no ser adecuada para diferenciar entre ambas complicaciones.8,15


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Referencias
  1. Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades. Surveillance of surgical site infections in Europe, 2008-2009. Stockholm: ECDC; 2012 [citado el 17 de marzo de 2021]. Disponible aquí.
  2. Organización Mundial de la Salud. Global guidelines for the prevention of surgical site infection. Organización Mundial de la Salud; 2016.
  3. Anderson DJ. Surgical site infections. Infectious Disease Clinics. 1 de marzo de 2011;25(1):135-53.
  4. Chromik AM, Endter F, Uhl W, Thiede A, Reith HB, Mittelkötter U. Pre-emptive antibiotic treatment vs ‘standard’treatment in patients with elevated serum procalcitonin levels after elective colorectal surgery: A prospective randomised pilot study. Langenbecks Arch Surg. Junio de 2006;391(3):187-94.
  5. Amour J, Birenbaum A, Langeron O, Le Manach Y, Bertrand M, Coriat P, et al. Influence of renal dysfunction on the accuracy of procalcitonin for the diagnosis of postoperative infection after vascular surgery. Crit Care Med. 1 de abril de 2008;36(4):1147-54.
  6. Meisner M. Procalcitonin-biochemistry and clinical diagnosis. Dresde (Alemania): UNI-MED-Verlag; 2010.
  7. Uzzan B, Cohen R, Nicolas P, Cucherat M, Perret GY. Procalcitonin as a diagnostic test for sepsis in critically ill adults and after surgery or trauma: a systematic review and meta-analysis. Crit Care Med 2006. 1 de julio de 2006;34(7):1996-2003.
  8. Suberviola B, Castellanos‐Ortega A, Ballesteros MA, Zurbano F, Naranjo S, Miñambres E. Early identification of infectious complications in lung transplant recipients using procalcitonin. Transpl Infect Dis. Octubre de 2012;14(5):461-7.
  9. Kuse ER, Langefeld I, Jaeger K, Külpmann WR. Procalcitonin–a new diagnostic tool in complications following liver transplantation. Int Care Med. Marzo de 2000;26(2):S187-92.
  10. Zilahi G, McMahon MA, Povoa P, Martin-Loeches I. Duration of antibiotic therapy in the intensive care unit. J Thorac Dis. Diciembre de 2016;8(12):3774.
  11. Fagon JY, Chastre J, Novara A, Medioni P, Gibert C. Characterization of intensive care unit patients using a model based on the presence or absence of organ dysfunction and/or infection: the ODIN model. Intensive Care Med. 1993;19:137-144.
  12. Maravić-Stojković V, Laušević-Vuk L, Jović M, Ranković A, Borzanović M, Marinković J. Procalcitonin-based therapeutic strategy to reduce antibiotic use in patients after cardiac surgery: A randomized controlled trial. Srp Arh Celok Lek. 2011;139(11-12):736-42.
  13. Hochreiter M, Köhler T, Schweiger AM, Keck FS, Bein B, von Spiegel T, et al. Procalcitonin to guide duration of antibiotic therapy in intensive care patients: a randomized prospective controlled trial. Critical Care. Junio de 2009;13(3):1-7.
  14. Sabat R, Höflich C, Döcke WD, Kern F, Volk HD, Oppert M, et al. Massive elevation of procalcitonin plasma levels in the absence of infection in kidney transplant patients treated with pan-T-cell antibodies. Intensive Care Med. Junio de 2001;27(6):987-91.
  15. Kuse ER, Langefeld I, Jaeger K, Külpmann WR. Procalcitonin–a new diagnostic tool in complications following liver transplantation. Int Care Med. Marzo de 2000;26(2):S187-92.