A pesar de las precauciones y de los protocolos establecidos para prevenir infecciones, cada año se producen millones de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS).1 Las infecciones del lecho quirúrgico (ILQ) son el tipo de IAAS más estudiado y frecuente en los países de renta baja y media y el segundo tipo de IAAS más frecuente en Europa y Estados Unidos.2
La alta especificidad del biomarcador procalcitonina (PCT) permite la identificación temprana de infecciones bacterianas, lo que ayuda a los médicos a emitir diagnósticos tempranos en pacientes quirúrgicos. Además, el rápido aumento de la PCT en respuesta a la infección, en muchos casos antes de que un paciente infectado presente síntomas, puede reducir aún más el tiempo de diagnóstico a la vez que minimiza la gravedad de la infección.4
Independientemente de un proceso infeccioso, los niveles de PCT pueden elevarse poco después de un traumatismo múltiple o de una cirugía mayor. En estos casos, el retorno a los valores de referencia suele ser rápido, lo que significa que un segundo aumento de la PCT puede interpretarse como el desarrollo de un episodio de sepsis.6
El tratamiento inmediato de pacientes con niveles elevados de PCT, antes de que se manifieste la presencia de signos clínicos de infección, resulta en:4
Presentación de la PCT en pacientes tras cirugía aórtica importante5
PCT en pacientes tras cirugía aórtica mayor con infección (n = 67) y sin infección (n = 209) durante los días previos y posteriores a la cirugía.5
En un estudio, la terapia antibiótica asistida mediante B·R·A·H·M·S PCT™ en 205 pacientes después de una cirugía de corazón abierto redujo la prescripción de antibióticos en un 60 %, así como el coste de los antibióticos por paciente.12 Y, en otro estudio, la terapia antibiótica basada en la PCT redujo significativamente el número de días de uso de antibióticos, así como la duración de la estancia en la UCI.13
Prescripción de antibióticos (%) en pacientes después de una cirugía de corazón abierto con tratamiento convencional o con tratamiento guiado por PCT, además de los síntomas clínicos.12
La estancia en la UCI para pacientes quirúrgicos se redujo en un 12 % y la terapia antibiótica se redujo en un 25 %.13
Al evaluar a un paciente para determinar una infección en el lecho quirúrgico, la PCT identifica las infecciones postoperatorias de forma más fiable que otros biomarcadores, como la proteína C reactiva (PCR). Esto se debe a que el aumento de los niveles de la PCT tiene una mayor especificidad para la infección bacteriana y se ve menos afectado por la inflamación asociada al traumatismo o a la cirugía sin infección.7
Los principales eventos posoperatorios que ponen en peligro un buen desenlace de un trasplante son los rechazos y las infecciones agudas. La mayoría de los mediadores de los episodios inflamatorios no solo indican reacciones inmunológicas, sino también infecciones. Sin embargo, puede ser difícil distinguir entre una inflamación infecciosa y una no infecciosa.
Después del trasplante, las complicaciones infecciosas aumentan significativamente los valores de la PCT, mientras que, en los casos sin complicaciones y rechazos solo hay un ligero aumento inespecífico de la PCT, en función del tipo y la extensión de la intervención. Como norma general, estos aumentos inespecíficos de la PCT alcanzan su máximo uno o dos días después de la cirugía y luego vuelven a la normalidad.8
El uso de preparaciones de globulina antilinfocitaria/timocitaria (o anti-CD3) para el tratamiento del rechazo agudo después del trasplante de riñón, corazón e hígado puede inducir la liberación de PCT durante un breve periodo de tiempo.14
Una infección, pero no el rechazo, provoca un aumento temprano y espectacular de la PCT y permite la identificación de complicaciones infecciosas en comparación con la PCR, que resultó no ser adecuada para diferenciar entre ambas complicaciones.8,15
Caso práctico: El papel de la procalcitonina en la reducción de antibióticos a través de la vía quirúrgica
Caso práctico: Procalcitonina para detener los antibióticos después de la cirugía cardiovascular en una unidad de cuidados intensivos pediátricos: estudio PROSACAB
Caso práctico: El tratamiento guiado por procalcitonina puede reducir la duración del tratamiento antibiótico en pacientes en unidades de cuidados intensivos con peritonitis secundaria: Estudio retrospectivo multicéntrico