Si no se trata, la enfermedad celíaca puede provocar complicaciones de salud graves a largo plazo. El único tratamiento eficaz para la enfermedad celíaca es seguir una dieta sin gluten de por vida.1 Esta puede revertir la atrofia de las vellosidades y reducir las morbilidades asociadas.2
Sin embargo, solo se debe iniciar una dieta sin gluten una vez que se hayan completado todas las pruebas serológicas necesarias para la enfermedad celíaca.3
Hay varias formas de gestionar y ayudar a su paciente en el momento del diagnóstico:3,4
Busque cualquier comorbilidad o signo de deficiencia de nutrientes y calcule el IMC de su paciente.
Estos deben incluir hemograma completo, hierro, folato, vitamina B12, función tiroidea, enzimas hepáticas, calcio, fosfato, fosfatasa alcalina y vitamina D. Cualquier deficiencia de nutrientes debe rectificarse según sea necesario.
Se necesita una determinación inicial de la densidad mineral ósea en los adultos, especialmente en aquellos con factores de riesgo de baja densidad mineral ósea (DMO), como:
Los adultos sin factores de riesgo evidentes de DMO baja deben someterse a una densitometría ósea no más tarde de los 35 años.
Informe a su paciente de que, para controlar su enfermedad, debe seguir una dieta sin gluten de por vida. Para ayudar a su paciente a hacerlo, se requiere derivarlo a un dietista.
Se debe animar a los pacientes a unirse a asociaciones nacionales de celíacos u otros grupos de apoyo relevantes, como Celiac UK.
La susceptibilidad a la enfermedad celíaca es hereditaria; los familiares de primer grado de los pacientes afectados deben someterse a pruebas de detección de la afección.
Es más probable que los pacientes sigan una dieta sin gluten si se les hace un seguimiento regular en una clínica especializada en celiaquía, con las aportaciones de un dietista y de un gastroenterólogo.3
En el primer año después del diagnóstico el seguimiento debe ser frecuente para aumentar la probabilidad de cumplimiento de la dieta, proporcionar apoyo psicológico y ayudar al paciente a adaptarse a vivir con la enfermedad celíaca. Una vez que la enfermedad se estabilice, se puede iniciar un seguimiento anual.3
IgA: inmunoglobulina A
1. Gujral N, Freeman HJ, Thomson A B. Celiac disease: prevalence, diagnosis, pathogenesis and treatment. World J Gastroenterol 2012;18(42):6036-6059
2. Ciacci C, Ciclitira P et al. The gluten-free diet and its current application in coeliac disease and dermatitis herpetiformis. United European Gastroenterol J 2015;3(2):121-135
3. Al-Toma A, Volta U et al. European Society for the Study of Coeliac Disease (ESsCD) guideline for coeliac disease and other gluten-related disorders. United European Gastroenterol J 2019;7(5):583-613
4. Rubio-Tapia A, Hill I D et al. ACG clinical guidelines: diagnosis and management of celiac disease. Am J Gastroenterol 2013;108(5):656-676;quiz 677
5. Pinto-Sanchez MI, Bai J C. Toward new paradigms in the follow up of adult patients with celiac disease on a gluten-free diet. Front Nutr 2019;6:153