Abril de 2026 | ✓ Revisado desde el punto de vista médico: Gary Falcetano, PA-C, AE-C
La alergia por reactividad cruzada se produce cuando el sistema inmunitario del organismo identifica las proteínas de una sustancia (por ejemplo, el polen) y las proteínas de otra (por ejemplo, una fruta o verdura) como similares.1 Cuando un individuo entra en contacto con cualquiera de las dos, sea o no una proteína de algo a lo que es realmente alérgico, el sistema inmunitario puede reaccionar de la misma manera, lo que en algunos casos puede provocar síntomas alérgicos.
Lo único que importa para el sistema inmunitario es que las proteínas sean estructuralmente similares o estén biológicamente relacionadas. Si lo están, puede producirse una reactividad cruzada. El riesgo de reactividad cruzada por alergias debe ser evaluado por un profesional sanitario. El potencial de reactividad cruzada puede complicar el diagnóstico de alergias específicas. 2
Los síntomas que se han manifestado debido a los anticuerpos que presentan reacción cruzada (es decir, proteínas producidas por el sistema inmunitario para combatir la enfermedad) no siempre pueden distinguirse de los causados por una auténtica sensibilización. Sin embargo, al determinar la sensibilización principal, el tratamiento o la prevención de los síntomas puede ser eficaz.
El síndrome de alergia al polen y los alimentos (PFAS), es una reacción alérgica que suele producirse después de que un paciente sensibilizado al polen coma ciertos alimentos, como frutas, verduras, frutos secos y cereales.3 El PFAS es posiblemente la alergia alimentaria más frecuente en los adultos, ya que afecta hasta al 60 % de los pacientes alérgicos al polen.3 Además, hasta el 25 % de los niños con rinitis alérgica (es decir, fiebre del heno) también padecen PFAS.4
Si está sensibilizado al polen, es posible que experimente el PFAS cuando ciertos alimentos tocan la mucosa oral (el tejido que reviste el interior del a boca), los labios, la lengua o la garganta. Los síntomas de PFAS aparecen transcurridos unos minutos después de comer una forma cruda del alimento, si bien pueden durar horas. En la mayoría de los casos, los alérgenos responsables se desnaturalizan rápidamente mediante la cocción y la digestión, aunque algunos pacientes pueden seguir presentando reacciones sistémicas.3
Estos síntomas podrían empeorar durante las épocas del año en las que los niveles de polen son elevados (normalmente durante la primavera o el otoño).
Las personas que padecen el PFAS suelen ser alérgicas al polen de abedules, ambrosía o gramíneas.5 Entre los alimentos que pueden provocar el PFAS se encuentran los frutos secos de árbol, la soja, los cacahuetes, las frutas y las verduras.5
Polen
Frutas
Verduras
Frutos secos
Cereales
Abedul
Kiwi, manzana, pera, ciruela, melocotón, nectarina, albaricoque, cereza, plátano, higo, aguacate, fresa, ciruela seca, mango
Apio, zanahoria, chirivía, perejil, eneldo, comino, cilantro, hinojo, patata, tomate, pimiento (verde), achicoria
Avellana, almendra, nuez, cacahuete
Soja, trigo, lentejas, guisantes, alubias
Aliso
Manzana, cereza, melocotón, pera, fresa, frambuesa
Apio, perejil
Avellana, almendra, nuez
Gramíneas
Higo, melón, naranja, kiwi, sandía
Tomate, patata
Cacahuete
Artemisa
Mango
Apio, zanahoria
Ambrosía
Plátano, sandía, melón, melón chino, melón cantalupo
Calabaza, pimiento, pepino, alcachofa, hibisco, calabacín, manzanilla
Semillas de girasol
Reactividad cruzada entre mariscos:1 Hay un alto grado de reactividad cruzada entre crustáceos (por ejemplo, gambas, langosta, cangrejo, cangrejo de río). El riesgo de reactividad cruzada podría ser inferior entre los crustáceos y los mariscos no crustáceos (moluscos), como las almejas, las ostras, las vieiras y los mejillones. Cabe destacar que existe reactividad cruzada entre la quitina (componente del exoesqueleto del marisco y los insectos) y los ácaros del polvo y crustáceos, la cual se expresa a través de una proteína con riesgo de reactividad cruzada llamada tropomiosina.
Reactividad cruzada entre el látex y los alimentos:1 Entre el 30 y el 70 % de los pacientes con alergias mediadas por la IgE al látex pueden presentar síntomas con alguna o varias frutas que presentan reactividad cruzada con el látex, incluidas, entre las más frecuentes, el plátano, el aguacate, el kiwi y la castaña. Se ha determinado que hay varios tipos de proteínas que participan en el síndrome de látex-fruta.
Reactividad cruzada entre el cacahuete y los frutos secos o las semillas: Las alergias a los cacahuetes y los frutos secos se suelen caracterizar por reacciones anafilácticas potencialmente mortales y por su persistencia a lo largo de la vida. Mientras que la alergia a los cacahuetes es la más frecuente en los pacientes, muchos sujetos desarrollan una hipersensibilidad tanto a los cacahuetes como a los frutos secos.6 Aunque los cacahuetes son en realidad legumbres, aproximadamente entre el 20 y el 30 % de las personas con alergia al cacahuete también son alérgicas a uno o más tipos de frutos secos. 7 Además, las nueces, las nueces pecanas y las avellanas conforman un grupo de frutos secos de árbol con un alto nivel de reactividad cruzada. Las avellanas, los anacardos, las nueces de Brasil, los pistachos y las almendras conforman otro grupo de frutos secos con un nivel moderado de reactividad cruzada.8
Reactividad cruzada entre gatos y otros animales: Puede parecer sentido común, pero hay un alto grado de reactividad cruzada entre una de las proteínas que se encuentran en los gatos, que también está en los perros. 9 Quizá un poco más sorprendente es que los alérgenos de los gatos también pueden reaccionar de forma cruzada con algunos de caballos. 10 Y también hay reactividad cruzada de alérgenos entre gatos y cerdos. El síndrome de gato-cerdo es una reacción alérgica rara en una proteína que se encuentra tanto en la caspa de gato como en la de cerdo, y estar sensibilizado a esta proteína en gatos puede provocar síntomas alérgicos al consumir cerdo. 11
El contacto cruzado ocurre cuando una pequeña cantidad de alérgeno entra en un alimento en el que no debería estar. Algunas etiquetas de alimentos incluyen identificadores de "puede contener" o "procesado en la misma instalación que" debido al contacto cruzado. Cuando se trata de alergias alimentarias, es importante entender la diferencia entre contacto cruzado y reactividad cruzada para evitar confusiones o una reacción innecesaria.
Una forma de ayudar a aclarar qué causa sus síntomas es hablar con su profesional sanitario sobre un análisis de sangre específico de IgE. Es una prueba diagnóstica que utiliza solo una extracción de sangre y puede analizar entre cientos de posibles desencadenantes alérgicos. Los resultados de un análisis de sangre con componentes alérgenos, junto con antecedentes médicos y una exploración física detallados, ayudarán a su médico a determinar sus alérgenos desencadenantes específicos. Una vez que su profesional haya determinado si es la mascota, el polen o los cacahuetes los que causan sus síntomas (o los tres), puede ayudarle a desarrollar un plan de tratamiento personalizado.
Monitorice la información de los síntomas de la alergia para aprovechar al máximo la visita a un profesional sanitario.
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